sábado, 12 de enero de 2013

¿Decidimos, nosotros o el destino?

Cuando naces, te dan un libro para que lo vayas escribiendo con tu vida, pero resulta que lo que tu pensabas que era un libro en blanco, ya venía con el título, un prólogo al estilo del Génesis del Antiguo Testamento o sea , mi bisabuelo engendró a mi abuelo y mi abuelo engendró a mi padre...y un glosario de términos sin los que no se podría entender no solo tu existencia si no la de toda tu casta.

El ambiente, la época, el pueblo o la ciudad que te vio nacer dejan huella pero también dejan huella los ambientes las épocas y los sitios donde nacieron tus padres.
Si eres de carácter dócil, y te crían en el respeto a tus mayores y en el temor a Dios, como se decía en el siglo pasado y encima eres mujer, es inevitable que antes o después te veas entre la espada y la pared.
Que pesa más lo que tu quieres ser, lo que tu quieres hacer o el cumplir con el deber de hija.

Llevo años, pensando que yo sola cavé mi propia tumba, yo sola decidí no moverme de las faldas de mis papas. Tal vez por mis miedos, por mi timidez o por mi sensación de que si elegía otro camino dejaba a mis padres en la estacada. Tan solo me revelé y me puse cabezona en defender mi relación con mi chico. Quizá lo hice todo al contrario, pero eso nunca lo sabré.

Ahora mismo solo se que soy como un perrillo atado y que tome el camino que tome, lo único que consigo es enredarme mas y hacer el nudo mas fuerte.

No se cuando, ni donde ni como pero estoy segura que tiene que haber un detonante, algo que vuelva mi vida del revés......o del derecho, quien sabe. Pero hasta ahora he sido lo que querían o esperaban de mi, y puede ser que cuando la vida me vaya quitando ligaduras y responsabilidades, sea mi hora, nunca es tarde.

1 comentario:

  1. Felicidades por tu expresión...quizás necesites matizar más detalles..aunque la vida no es fácil para nadie...

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