lunes, 19 de agosto de 2013

Últimamente el verano se me hace un poco pesado y largo.
 Cuando llega Junio, estoy desando que terminen las clases de mi hija, y casi casi que pasen las Hogueras, para descansar un poco de la rutina, y de toda obligación. Por otro lado es cuando mi madre se va.....o se iba al pueblo, para descansar mutuamente la una de la otra. Pero apenas pasan un par de semanas empiezo a sentir una soledad extrema, vivo en una urbanización rodeada de gente y sin embargo me encuentro sola como un naufrago en una isla desierta.
A esa soledad le ayuda mi forma de ser, lo que me ha costado siempre de hacer amigos y la familia que tengo. Mi familia mas allegada es pequeña, nos llevamos bien, pero cada uno en su sitio.Mi familia política, mucho mas grande pero nunca me he sentido ni querida  ni aceptada, Mis amigos......del alma solo tengo una, pero en verano desconectamos un poco y amigos, conocidos o papas de amigos de mi hija, tengo más pero cada uno tiene su ambiente, nos vemos de vez en cuando...nos hablamos y quedamos también de vez en cuando. A todo esto se le añade que últimamente a Málaga no puedo ir ni en Julio ni en Agosto y cuando voy en septiembre, ya se han ido todos mis primos, lo que hace que me sienta todavía mas aislada, apartada y sola. No hay mayor ejemplo que mi primo pequeño tiene un niño que vi con pocos meses y una niña que ni conozco, sin embargo mi cuñada que sigue yendo en Julio, no solo los conoce sino que mantiene una relación mucho mas estrecha que yo con mi propia familia.
Total que termino, pasando un verano agobiado saliendo los sábados y domingos, con mucha suerte a la playa con mi marido y mi hija .
Cada vez estoy mas convencida de que nunca he estado ni en el sitio justo ni en el momento adecuado....nadie de mi alrededor comparte mis gustos y aficiones y lo que mas me preocupa es que mi hija ha heredado eso por partida doble, porque no es que mi marido sea mas sociable que yo, al contrario....lo único es que a el no le importa, no tener amigos, no salir y estar solo. Cosas que a mi me hunden en la mas profunda desesperación.
Y mira que me esfuerzo porque mi hija esté integrada en asociaciones, grupos etc, pero no encuentra su círculo y a mi eso me preocupa y mucho porque para colmo es hija única.
Aunque esto último no es seguro de estar acompañado en la vida, y lo se por experiencia propia y por las relaciones que veo alrededor, en especial en el caso de mi madre, que no solo tiene una hermana a 600 kilómetros de distancia física si no que ella procura que esa distancia sea lo mas acentuada posible.

domingo, 13 de enero de 2013

Reuniones familiares

Parece mentira lo predecibles que podemos llegar a ser, siempre que organizo una reunión familiar, me propongo lo mismo, intentar no hablar demasiado. Porque a pesar de que los años me han hecho moderarme,  mi natural es risueño y charlatán, amigo de anécdotas, risas, buena conversación.

Bueno, pues aunque intento contenerme y el humor últimamente no me acompaña mucho, no se como me las arreglo, pero termino hablando hasta por los codos, contando anécdotas de hoy y de ayer, y en vez de escuchar yo, terminan escuchándome a mi. Y no solo eso, además siempre hay algún invitado ya sea familia o buen amigo, que además de entretenerse con mi charla sin poder evitarlo, termina recordando esos detalles de mi niñez o juventud, que a ellos les llamaba la atención, pero que a mi cuando los oigo de sus labios, me provoca una nostalgia inmensa a la que le sigue una emoción que siempre va acompañada de lágrimas.

Total que siempre termino, excusándome en recoger platos o en traer algo a la mesa para esconder mis lloros. Y eso ha sido lo que me ha pasado hoy, estaba tan tranquila hablando, cuando una buena amiga de la familia que comía enfrente mía, se ha llevado la mano a la boca , ha sonreído un poco nerviosa y aunque quería callarlo para ella, se le ha escapado " madre mía a quien me acabas de recordar", como me conoce bien y sabe que soy de emoción fácil, ha intentado que pasara el momento sin más, pero para mi curiosidad ya era tarde, y ante mi pregunta me ha dicho," me acabas de recordar a tu padre".

Es normal que le pueda recordar, porque para eso soy hija suya, pero puesto que físicamente me parezco más a la familia de mi madre, ese recuerdo ha sido por ademanes, por el tipo de humor ácido, irónico.... por cosas que muchas veces no sabemos explicar pero que hacen que alguien, que murió hace 17 años, por un segundo venga a nuestra mente, incluso a nuestros ojos.

 Y ese ha sido el detonante para que tuviera que ir urgentemente a la cocina a llevar unos platos, para evitar que se vieran mis ojos llenos de lágrimas, porque aunque ella me conoce bien y sabe que después de tantos años, no pasa un día sin que me acuerde de él, a mi me da mucho pudor y vergüenza, ser tan transparente, tan vulnerable.....tan niña en mis sentimientos. 

sábado, 12 de enero de 2013

¿Decidimos, nosotros o el destino?

Cuando naces, te dan un libro para que lo vayas escribiendo con tu vida, pero resulta que lo que tu pensabas que era un libro en blanco, ya venía con el título, un prólogo al estilo del Génesis del Antiguo Testamento o sea , mi bisabuelo engendró a mi abuelo y mi abuelo engendró a mi padre...y un glosario de términos sin los que no se podría entender no solo tu existencia si no la de toda tu casta.

El ambiente, la época, el pueblo o la ciudad que te vio nacer dejan huella pero también dejan huella los ambientes las épocas y los sitios donde nacieron tus padres.
Si eres de carácter dócil, y te crían en el respeto a tus mayores y en el temor a Dios, como se decía en el siglo pasado y encima eres mujer, es inevitable que antes o después te veas entre la espada y la pared.
Que pesa más lo que tu quieres ser, lo que tu quieres hacer o el cumplir con el deber de hija.

Llevo años, pensando que yo sola cavé mi propia tumba, yo sola decidí no moverme de las faldas de mis papas. Tal vez por mis miedos, por mi timidez o por mi sensación de que si elegía otro camino dejaba a mis padres en la estacada. Tan solo me revelé y me puse cabezona en defender mi relación con mi chico. Quizá lo hice todo al contrario, pero eso nunca lo sabré.

Ahora mismo solo se que soy como un perrillo atado y que tome el camino que tome, lo único que consigo es enredarme mas y hacer el nudo mas fuerte.

No se cuando, ni donde ni como pero estoy segura que tiene que haber un detonante, algo que vuelva mi vida del revés......o del derecho, quien sabe. Pero hasta ahora he sido lo que querían o esperaban de mi, y puede ser que cuando la vida me vaya quitando ligaduras y responsabilidades, sea mi hora, nunca es tarde.